31 Jul. 2019

Siempre nos quedará París

 

Una gran frase de la película Casablanca. Es una forma de empezar una reflexión acerca de cómo, hoy día, muchas empresas desean encontrar una nueva solución ERP que les aleje de la dependencia del Excel. Inmersas en la búsqueda de proveedores no quieren oír el famoso “todavía nos queda París”, referido a las hojas de cálculo.

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Un ERP obsoleto: el origen de la situación

Cuando nos entrevistamos con nuestros futuros clientes, en algunas ocasiones se repite esta situación. Al preguntarles cómo afrontan las obligaciones del día a día, su argumento incide en que las tareas se ejecutan con herramientas externas al sistema principal de gestión, el cual se utiliza para pasar a limpio la información y seguir con los procesos de facturación, entre otros.

Pero ¿cómo se llega a esta situación? El origen coincide en la mayoría de los casos:

  1.   Se implementa un ERP, hace unos años.
  2.   Pasado el tiempo se identifica la obsolescencia del ERP.
  3.   Se llama a consultas al proveedor actual.
  4.   El proveedor ofrece una nueva versión del ERP que curiosamente incluye todo lo que nos falta.

Ante esta situación deberían surgirnos varias dudas ya que está claro que esta versión reciente del ERP se basa inequívocamente en el conocimiento que el actual proveedor tiene de nosotros frente a la competencia, acompañado de cantos de sirena y de un listado interminable de contras a los nuevos proveedores.

Pero, si cambiamos el producto, ¿estamos seguros de que daremos un buen giro de timón y nos orientaremos realmente a nuestros objetivos empresariales? ¿Ese es el punto?

Pues no, detrás de esta situación, habitualmente se esconde una problemática más grave y difícil de asumir.

El proyecto de gestión de relaciones con los clientes

En su día compramos un ERP, es cierto, pero no le dimos ninguna importancia a la puesta en marcha, a la ejecución del proyecto, lo tratamos como un mal necesario, cuando, realmente acertar con el planteamiento es la clave del éxito.

Así que recordemos de nuevo la película Casablanca y su frase final “Este es el comienzo de una hermosa amistad”, porque así debe ser.

Es preciso encontrar un proveedor que sepa gestionar el proyecto ERP, y que tenga en cuenta todos los puntos, desde la migración al sistema actual a la formación, además de la puesta en marcha, el día a día, esos reports de final de mes, esas estadísticas…

Hace falta poder contar con un equipo profesional confiable, que nos proponga soluciones, que se preocupe por la gestión del proyecto y vele por nuestra inversión, que no solo es económica, sino que también se mide por horas, las que tendrán que aportar nuestros colaboradores.  

No nos podemos quedar en un carrusel de pantallas, acompañado de una voz en off que nos va diciendo: “lo ajustaremos, no pasa nada”, la famosa demo que todo lo soporta. Acostumbrémonos a comprar un proyecto, no un producto.

Y con la misma facilidad que manipulamos las APP de nuestro móvil, el navegador de nuestro coche o hacemos los trámites para comprar cualquier cosa por Internet, podamos día a día trabajar y resolver nuestras tareas diarias.

No necesitamos Paris, necesitamos empezar una nueva amistad con un proveedor que sea capaz de escuchar, parametrizar, y enseñarnos cómo podemos ser autosuficientes y seguir siéndolo. Nos hace falta el respaldo de una empresa seria que nos ayude a olvidar los inconvenientes actuales y consiga incorporar un nuevo ERP, como uno más de nuestro equipo. Si todo esto ocurre, habremos realizado un buen proyecto, y tendremos una buena solución. ¿Te sientes identificado con estos problemas? ¿TU ERP está obsoleto? ¿Buscas soluciones reales?

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